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Rock Ñ

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Cualquiera que la haya entrevistado antes podrá notar la diferencia, aunque la charla como en nuestro caso se produzca a través de una fría línea telefónica. Desde su casa en el DF, la voz de Julieta Venegas suena mucho más cálida que de costumbre, y el paso de los minutos sólo ratifica el hecho de que la cantante de origen tijuanense atraviesa un gran momento personal que llega de la mano con un sorpresivo despertar de su sensualidad, literalmente visible en las sesiones fotográficas a las que se sometió con motivo del lanzamiento de , su tercer trabajo solista. Creo que estoy más coquetilla, confiesa la ex Tijuana No ! Ha sido un proceso gradual y súper notorio, y los que me vieron hace cinco años y que me ven ahora, tanto en los shows como en cualquier lado, se dan cuenta de eso. Mi estado de ánimo siempre se ha visto reflejado en mi apariencia, porque no es que mi look oscuro' del pasado se debiera a que quería dar una declaración determinada sobre el poder femenino en el rock ni nada por el estilo. Nunca he pensado más allá de eso en lo que respecta a la manera en que me veo; yo era súper tímida, y no lo hacía por cuestiones de imagen, sino por lo que me pasaba en esa época por la cabeza.

Se piensa que los artistas son de lo más desenvueltos y liberados...
   Yo no soy para nada extrovertida ni desinhibida; me ha costado muchos años soltarme. Siempre he sido muy nerd ; ¡no lo puedo evitar! Ahora me estoy dejando llevar más por las ganas de divertirme, por cosas por las que antes no me guiaba, y eso hace que me sienta bien, más mujer. Pero no hay arrepentimiento por lo ocurrido en el pasado; yo he podido llegar a lo que soy ahora sobre la base de lo que era antes, porque no es que haya cambiado totalmente de personalidad. Lo cierto es que han sido cambios que han influido no sólo en mi vida personal, sino también en la música que hago.

¿Será que, en un momento dado, viste que algunas mujeres que te rodeaban lograban expresar su sensualidad sin perder por ello su independencia artística? Parece ser el caso de Ely Guerra, por ejemplo.
   Creo que no tengo ninguna referencia, porque aunque hay gente a la que admiro mucho, no sé si me fijo precisamente en ese aspecto. Mi ídolo máxima en el mundo es Missy Elliot [risas], ¿ves?; me gustaría ser como ella en el sentido de tener una propuesta propia y poder hacer lo que me gusta. Es lo que admiro y ambiciono.

En tu nuevo disco; ¿cómo se dio esa colaboración tan fuerte con el argentino Coti Sorokin [productor habitual de Javier y Andrés Calamaro y de Enanitos Verdes] , quien firma contigo muchas de las letras?
      He venido componiendo por mi cuenta desde hace mucho tiempo, y ahora sentía que me faltaba algo; las canciones se me hacían viejas demasiado rápido, y estaba medio aburrida de mí misma. Tenía ganas de salir, de crecer un poco más, me provocaba racionalizar lo que quería decir y cómo decirlo, y eso me llevó a darme cuenta de que necesitaba cantar este tipo de canciones. Cuando conocí a Coti me dio muy buena espina; aunque se me hacía que venía de otro mundo, quise ver cómo funcionaría [la relación], y no me equivoqué, porque las cinco canciones que trabajamos juntos y que se grabaron en Madrid se hicieron en menos de una semana. Las otras cinco [que conforman el álbum] se registraron en Buenos Aires, y yo ya las tenía trabajadas y definidas.

¿Y porqué recurriste a Cachorro' López [ex Los Abuelos de la Nada y productor de Diego Torres] para la parte de producción que se llevó a cabo en Argentina?
      La verdad es que fue idea de Coti , quien quiso aprovechar que Cachorro' estaba haciendo también un disco propio. Yo pensaba que él estaba metido en un rollo demasiado distinto al mío, muy comercial, pero cuando me senté a su lado me di cuenta de que es una persona de muchísimas facetas y con una gran apertura mental. Además de Coti y Cachorro' , yo coproduje, algo que hice por primera vez; y es que ahora me toma menos tiempo tomar decisiones, por lo que puedo trabajar con la gente de una manera muy colaborativa , llena de intercambios.

Gustavo Santaollala estuvo muy involucrado en la producción de tus dos discos anteriores, pero ahora brilla por su ausencia.
      No se pudo hacer por falta de tiempo, entonces me dije que a lo mejor era momento de probar con alguien más.; no fue fácil, porque siempre he necesitado confiar mucho en las personas con las que trabajo. Es como una corazonada; sé con quién quiero y con quién no, y me dejo llevar por eso. Tengo que creer en la persona con quien me meto.

A diferencia de Bueninvento , trabajo en el que colaboraron músicos provenientes de agrupaciones indie' de relevancia en el ambiente anglosajón, Sí, está prácticamente hecho por cuatro instrumentistas, ¿verdad? Ni siquiera se emplea una batería acústica, lo que refuerza el aspecto no rockero del disco.
      Sí, esta vez fuimos poquita gente; se dio así, porque yo tenía muchos amigos en Madrid a los que quería invitar, pero a la mera hora me pareció que la grabación se estaba dando más padre con Coti y yo haciendo casi todo, y es que las canciones se prestaban para eso. Usamos pura programación; al principio porque no nos daba, ya que todo fue más bien casero, pero después porque nos pareció que sonaba bien así. Sin embargo, cuando haya que presentar el show haremos todo en vivo, sin recurrir para nada a las secuencias, aunque no suene igual.

Hace poco dijiste que querías hacer canciones más accesibles para la audiencia, y es evidente que este disco va por ese lado...
      Estaba buscando una simplicidad que expresara un lado diferente a lo que dice algo musicalmente complejo. Cuando canto cosas que me gustan, canto temas de Juan Gabriel, Michael Jackson o Prince ; como que son canciones simples que expresan una cosa muy padre. No estoy diciendo que he logrado hacer ni la mitad de lo que hacen ellos, sino que me refiero a que esa es mi dirección cuando pienso en la intención actual de mis composiciones. Tenía ganas de cambiar, y era realmente una exigencia emocional, porque me iba por ese lado todo el tiempo; cuando me salía algo diferente o parecido a lo anterior, lo rechazaba instintivamente; es que yo suelo siempre vaciar todo lo mío en una canción, y eso hace que complique las cosas. Tenía ganas de hacer un álbum sin prejuicios, que disfrutara yo y los que lo fueran a tocar conmigo. Además, ahora quiero mostrar otra cara de las cosas; no sólo el aspecto irónico y reflexivo, sino también el lado bonito de la vida, aunque siempre he desconfiado mucho de la felicidad. Ummm , creo que realmente soy nerd [risas]... El disco tiene también melodías que son muy bonitas de entonar; hasta hay canciones que las termino de cantar sonriendo !  

¿Y antes las terminabas de cantar llorando?
      ¡No, pero tampoco sonreía! [ risas ]

Aunque tus letras no tocan temas políticos, estás interesada en determinadas causas, como lo demuestra tu reciente participación en el homenaje al ex presidente chileno Salvador Allende en el Estadio de Santiago.
      Artísticamente, nunca me he sentido movida a escribir sobre política. Me interesa muchísimo lo que pasa en todo el mundo, y estar en ese evento fue para mí muy importante, pero cuando me siento a escribir me salen otras cosas. Pero cada vez que se presenta una actividad que me interesa respaldar participo en ella, aunque los mensajes de mi música no vayan por ese lado.

Este año ha sido enormemente fructífero en cuanto a lanzamientos relacionados con tu carrera: antes de estuvieron los tributos a José Alfredo Jiménez , a Joaquín Sabina , el tema principal de la película chilena Subterra ...
      En realidad, todo eso lo hicimos hace mucho, pero se fue retrasando. Y se vienen más cosas: la canción de María, llena eres de gracia , una película dirigida por un músico de Nueva York , filmada entre Colombia y Estados Unidos, que se estrena a principios del 2004. También una pieza instrumental para La historia de todos , un excelente cortometraje de animación hecho por una chava de Guadalajara. Me encanta el cine, y cuando me invitan a hacer cosas relacionadas con ese medio me entusiasmo mucho, aunque a veces no he podido hacerlas por falta de tiempo. Mi sueño de siempre ha sido hacer bandas sonoras.

Es evidente que tu felicidad actual y el hecho de que casi todas las canciones del disco hablen de amor, se debe a un romance muy apasionado; tú misma lo declaras a los cuatro vientos cuando le dedicas el álbum en grandes letras a un tal Juan...
      Sí, totalmente. Es que estoy en un momento en que puedo disfrutarlo. He tenido relaciones que han sido importantes, pero nunca me dieron por este lado. Se nota que estoy feliz, y creo que sería muy difícil ocultarlo. Tal vez tenga que ver con algo relacionado a la madurez, porque no se limita a un sólo aspecto de mi vida: tengo muchas ganas de tocar y de salir de gira.

Últimamente has colaborado en un disco de canciones infantiles, Angeles y pequeños diablitos , y en la portada del disco sales de novia... ¿Se nos casa Julieta?
      ¡No, no, no... para nada...! Sólo estábamos jugando con el título.

[Agradecemos a Sergio Burstein de La Banda Elastica]

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Hay grupos que parecen condenados al fracaso: a pesar de que lanzar un disco tras otro y tratar de demostrarle al mundo entero que tienen talento, la cruda realidad termina por hacerlos populares únicamente en la cuadra del barrio en el que ensayan. Otros, en cambio, parecen estar predestinados al éxito; y ése es quizás el caso de Go Betty Go, una agrupación angelina que, con tan sólo un demo de cuatro temas en el mercado ha recibido algunas de las críticas más entusiastas que se hayan pronunciado en estos parajes durante mucho tiempo, incluyendo las loas de los medios periodísticos más influyentes de la movida cultural californiana (incluimos evidentemente a los anglosajones).

    Sin embargo, tanto entusiasmo no garantiza que nadie obtenga súbitamente el apoyo incondicional del público, sobre todo en una ciudad donde los más impresionantes conciertos rockeros son pan de todos los días. En una de sus más recientes presentaciones, donde compartieron el escenario con los bulliciosos 7 Gatos Negros y con The Abandoned , un combo multicultural de brillante efervescencia, GBG estrenaba su primer video clip, el de la canción Go Away. Una breve pero interesante obra audiovisual donde las integrantes del grupo interpretan la animada canción rodeadas por un grupo de fieros motociclistas. Pero, fuera de estas cuestiones de imagen, las mismas chicas cuyas edades oscilan entre los 21 y los 22 años no responden al estereotipo salvaje del rock'n'roll; de hecho, casi todas son vegetarianas, y según sus declaraciones, no son demasiado proclives a la fiesta.   Somos tranquilas y sanas, asegura Nicolette Vilar , la atractiva cantante, momentos después de desprenderse del abrazo de un novio que, por lo menos esa noche, no parecía dispuesto a separarse de ella. No nos consideramos straight edge ' , porque de vez en cuando tomamos, pero no hacemos' nada de drogas. Nos gusta mucho la música, y no necesitamos realmente de nada más para ser como nos mostramos en el escenario. Para nosotras, esto es un trabajo, no una excusa para conseguir chicos ni ponernos locas'; sabemos que para ser profesionales hay que esforzarse mucho. Está bien divertirse, pero hay tiempo para cada cosa, y no queremos mezclar esos dos aspectos.

    Aunque nació en Los Angeles, el acento gaucho con que Nicolette habla el español se debe al origen de sus padres, quienes llegaron desde Argentina poco después del nacimiento de Aixa , hermana de la vocalista y baterista de GBG. Las dos somos vegetarianas, porque tanto mi papá como mi mamá lo son, explica Nicolette . No comer carne es algo bueno, sobre todo ahora que le están poniendo tantas hormonas; y es que no es únicamente malo para la salud, sino también para el medio ambiente. En vista de lo dicho, podría imaginarse que nos encontramos ante una banda de discurso ecológico y de música amable, sin embargo GBG practica un estilo muy emparentado con el punk rock , aunque la mayor parte de sus letras se relacionan con asuntos sentimentales y no con la prédica contestataria de sus pares más agresivos. En realidad, hablamos de todo un poco, de lo que vivimos durante el día, explica la cantante. Pero también tocamos otras temáticas: tenemos una canción nueva llamada Picture Guy que trata sobre los corresponsales de guerra, quienes exponen su vida por obtener información, y otra titulada Unreal , donde se menciona lo ocurrido el 11 de septiembre. Eso sí, nos gusta además hacer canciones sobre enojadas' con el novio y cosas semejantes.

    El vegetarianismo no es lo único que las hermanas Vilar heredaron de su familia; de hecho, el gusto por la música les vino de la mano de su padre, que aunque no formaba parte de una banda, solía tocar la guitarra en casa, y comentaba muchas veces durante la cena las incidencias de los conciertos de The Clash o de The Cure a los que había asistido.

   Eso hizo que desde chiquititas nos inventáramos grupos de rock para ofrecerle a nuestros padres shows caseros, recuerda Aixa, quien aprendió a tocar la guitarra antes que la batería, gracias también a las enseñanzas del Sr. Vilar . Es probable que sus gustos hayan sido los que nos llevaron hacia el punk, aunque dentro del grupo tenemos diferentes tendencias; Betty [ Cisneros , la guitarrista, de padres mexicanos] escucha mucho pop y rock en español, y a Michelle [ Rangel , la bajista, con sangre charra y salvadoreña en sus venas] le encanta Led Zeppelin .

   Cuando yo estaba en   high school ' -cuenta Nicol - escuchaba muchas bandas de Looukout Records , aunque The Donnas no eran necesariamente mis favoritas, porque me gustaban mucho The Queers y Screechin' Weasel , que siguen una línea parecida a la de The Ramones , es decir, un punk rock medio popy' . No es que sigamos a un grupo determinado porque esté conformado por mujeres.   A pesar de su afinidad con propuestas cercanas al pop, GBG es una banda que tiene la suficiente carga de rabia y originalidad como para desligarse de las ofertas más comerciales del género. El que un sello como SideOneDummy casa de agrupaciones tan válidas como The Casualties , Mighty Mighty Bosstones y Floggin Molly acabe de firmar un contrato con nuestras entrevistadas demuestra que son harina de otro costal. Es que nuestras referencias son muy variadas; escuchamos también [el hardcore de] Minor Threat ,   música de los '70 y hasta una banda tan de los '90 como Elastica , explica Nicolette , y dice que el hecho de que el grupo esté integrado por mujeres no fue algo premeditado, porque la primera formación incluía en el bajo a un jovencito, amigo de las Vilar . No funcionaban realmente las cosas, porque le gustaba la música más tranquila; éramos demasiado rockeras para él, dice la cantante con una sonrisa misteriosa. Pero él sigue tocando; ahora está en una banda que es tipo Cocteau Twins . Fue entonces que alguien nos presentó a Michelle, y nos dimos cuenta de que ella era la adecuada para lo que queríamos hacer. La que sí estuvo siempre con nosotras es Betty ; vivía a dos cuadras de nuestra casa [en Glendale ], tocaba rebien y nos llevábamos del mismo modo, por lo que decidimos hacer música juntas.

   En medio de un reconocimiento generalizado hacia su música, que incluyó una mención de Entertainment Weekly como mejor agrupación angelina de punk del 2003' y una nota particularmente extensa en el LA Weekly , las chicas recibieron un comentario bastante severo por parte de un periodista del OC Weekly , quien criticó la supuesta obsesión del grupo por no querer discutir su lado femenino, cuando para él esa es justamente la razón de su inusitado éxito. Llegó incluso a decir que todo el ruido alrededor de ellas resulta excesivo, porque no cuentan con los suficientes méritos artísticos como para levantar tanta atención. Siempre va a haber gente que te va a odiar, pero no importa, dice Aixa de manera categórica. No podemos negar que recibimos atención por el hecho de ser mujeres, pero eso se debe simplemente a que no hay muchas agrupaciones que tengan formaciones así.

   En todo caso, cada una de las caricias y de los latigazos que han recibido podrán tomar un cuerpo definido cuando las rockeras presenten realmente un material discográfico más generoso, y es justamente en eso en lo que se encuentran ahora. El acuerdo con OneSideDummy las ha llevado a meterse nuevamente en el estudio para registrar un EP que debe ver la luz en marzo del 2004. Nunca tuvimos realmente dinero para poder grabar profesionalmente, y eso nos hacía depender de los favores que nos hacían otros, recuerda Nicolette . Por ejemplo, grabábamos una parte un día y luego teníamos que esperar tres semanas para continuar. Eso, obviamente, perjudicaba los resultados. Ahora, vamos a tener dos semanas enteras de estudio, y eso es lo que necesitábamos.

    Tras el lanzamiento de dicha grabación, las chicas se abocarán al registro de su primer álbum completo, que según cálculos empezará a circular entre agosto y septiembre del 2004.
 
[Agradecemos a Sergio Burstein de La Banda Elastica]

Café Tacvba

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La Historia

Café Tacuba fue fundado en 1989 en los suburbios norteños de la Ciudad de México por los estudiantes de diseño Rubén Albarrán (Juan, Cosme, Anónimo, Ñru, Rita Cantalagua, Gallo Gas y ahora Elfego Buendía) y Joselo Rangel, su hermano Enrique Rangel (Quique) y su amigo Emmanuel del Real (Meme).

Han sido llamados de todo, desde los Beastie-Boys Aztecas, hasta los Mestizo Punks. Con todo, Café Tacvba ha podido esquivar las etiquetas, tomando todos los sonidos y reduciendolos a solamente un ingrediente: Originalidad.
Su primer álbum, el eponymous "Café Tacvba", aparecido originalmente en 1992, fue oro en México, pero ha sido reconocido mayormente como uno de los mejores álbumes del post-punk de 1993-94 en cualquier país.
Su segundo álbum "Ré", editado en 1994, fue considerado como uno De los mas grandes discos de rock en español de todos los tiempos por los propios fans de este estilo. La critica se refirió a el como: "Uno de los álbumes más finos en español del año."
El grupo nombrado en honor de un restaurante local, es parte de la escena bohemia de la ciudad de México, algunos de sus primeros conciertos eran tocadas improvisadas en las calles y los subterráneos del centro urbano.
El cuarteto es integrado por Emanuel, teclados y programador; Joselo, guitarra y voz de reserva; Enrique, bajo; y Rubén, voz.
Pero la música de Café Tacvba es mucho más que el angustioso ruido de la frustración. En el álbum, "Café Tacvba", Cosme puede mostrar sus emociones en un santiamen, como lo hace en la pista llamada, "Pinche Juan", pero el grupo demuestra que puede hacer un acordeón con los colores del arcoiris hasta que parecieran haber enloquecido, "Labios Jaguar" Es una Oda a la belleza mexicana, completada con "una ruptura del salón de Holiday-Inn".
El arsenal de sonidos de la banda cambia de polka al techno-locura y a los gritos en apenas un momento. Las canciones populares de ese álbum son la balada "Maria" así como "Rarotonga" y "Las Persianas".
"Ré", con veinte pistas, entrega una mezcla ecléctica de cortes, tales como el "El Ciclón", "La Ingrata" y "Las Flores".

Dice el Cosme enigmático: "Toda la música que llega a nosotros es transformada, el mundo pasa a través de nuestro filtro y después se convierte en algo diferente". La internacionalización de la banda vino cuando lograron superar su d´jour del punk original.

El Revolucionario Nacimiento
[Version actualizada, originalmente aparecida en la revista "ERES" Año 6 No. 147, 1 de agosto 94 Por: Raul David Vazquez]

Al principio eran un grupo de rock que se llamaba "Alicia Ya No Vive Aquí" que, según sus propias palabras, eran tan sólo una mala copia de grupos como The Smiths, La Unión, o The Cure. Después, cambiaron los instrumentos típicos del rock por una guitarra acústica, un melodeón, y un tololoche.

Entonces encontraron inspiración en la música folklórica de nuestro país y se bautizaron con el nombre de Café Tacvba. Querían ser un grupo que tocara guapangos, polkas, música tropical, sones y boleros. Obviamente era imposible ignorar la influencia que el rock había tenido en su vida, así que también fue incorporado al sonido del grupo. Debutaron el 29 de mayo del ´89 y en aquel entonces, no se imaginaban que algún día tendrían la posibilidad de grabar un disco, ni que serían contratados para tocar en países como Suiza o Chile. Bueno, ni siquiera se les ocurrió que algún baterista algún día les podría hacer falta, así que nunca se molestaron en tener uno. Pero su destino resultó ser distinto a lo que ellos imaginaban, pues poco a poco, sus buenas canciones les ayudaron a ganar muchos seguidores y al cabo de un tiempo, una importante disquera los incorporó a su elenco, para la cual grabaron su primer LP. Como todo el mundo ya sabe, este disco fue un éxito rotundo [ha vendido cerca de 300,000 copias] y Café se convirtió en uno de los grupos más importantes del rock nacional.

Es el mes de mayo de 1994, ya pasaron casi dos años desde que apareció su primer disco, y los cuatro tacvbos se encuentran en uno de los miles de estudios de grabación que existen en los Angeles. La preproducción de "Ré" empezó en enero de este año, en Cuernavaca, y luego viajaron a esta ciudad, donde han estado trabajando durante varias semanas. En uno de los cuartos, el grupo está ensayando algunas canciones nuevas que presentarón en un festival en San Diego. La grabación ya terminó y ahora sólo falta hacer las mezclas. En otro cuarto, se encuentra el productor del disco, Gustavo Santaolalla, trabajando en una de las nuevas canciones, "Trópico de Cáncer". Cuando cree que está lista, llama al grupo para que escuche el resultado final. Sin embargo, hay algunos detalles con los que no están de acuerdo y finalmente, las cosas se hacen como los tacvbos quieren. A diferencia del primer disco, se han involucrado muchísimo en toda la nueva grabación del nuevo, pues ya tienen la experiencia de haber estado en un estudio de grabación y por lo mismo, su seguridad ha aumentado. Es curioso, pueden estar en desacuerdo con el productor, pero Emmanuel, Cosme, Joselo y Enrique casi siempre coinciden en todo. A diferencia de muchos grupos de rock, donde una persona impone sus ideas, Café Tacvba es una democracia y las ideas de uno complementan las de los demás.

Eso es justamente lo que los hace una banda en toda la extensión de la palabra y además lo que le da tanta diversidad a su música.

Cuando el trabajo está acabado, Joselo y Cosme [bautizado como Rubén por sus papás y conocido como Juan hasta hace algunos meses] se lanzan al legendario club Whisky a Go-Go, donde está tocando Tijuana No. El ambiente del lugar es muy parecido al de Rockotitlán o al de cualquier otro lugar rockero de la Ciudad de México. Está lleno de chavos banda y muchos conocen a Cosme y a Joselo; se les acercan, platican con ellos. Muchos son músico y les pasan un "demo" de su banda para que lo oigan. Algunos les pregunta cuando va a salir el nuevo disco. "En eso andamos", les dice Cosme. Sin embargo, no están dispuestos a revelar detalles, incluso creen que será mejor dar entrevistas cuando el disco esté terminado, así que habrá que esperar. Es el mes de junio y en la marquesina de Rockotitlán, está anunciado el grupo Ré. Adentro, hay muchos amigos del grupo, uno que otro curioso y algunos artistas [desde Sasha hasta La Lupita]. Es apenas la segunda tocada de un pequeña gira que están haciendo por la ciudad de México, utilizando ese seudónimo. Aunque su idea es tocar con otro nombre para que la gente escuche el nuevo material sin prejuicios, algunos empresarios los anuncian como Café Tacvba, pues saben que su nombre es garantía en la taquilla. El grupo toca casi todo el nuevo disco [sólo faltan un par de canciones], y solo hasta el final interpretan material de su primer LP. A pesar de algunas pequeñas fallas, la gente está sorprendida y complacida. Pocos bailan y la mayoría trata de escuchar con atención. Sobre el escenario, los tacvbos aún conservan el humor y la energía que los hicieron famosos. Pero también hay novedades, empezando por su imagen, que ha cambiado bastante. En cada canción, hay una sorpresa: o sacan un baile chistoso, o se cambian de instrumentos, o en su defecto, la canción misma es algo completamente inesperado. Por ejemplo, en una que es tipo Ministry que se llama "El borrego", el espectáculo corre por cuenta de Emanuel, quien cambia su teclado por una guitarra eléctrica y la canta, mientras que los demás desaparecen del escenario. Queda claro que el grupo se está reinventando, que a pesar de que en esencia es lo mismo, ha sufrido una evolución muy notable. Finalmente, unos cuantos días después, podemos platicar con ellos acerca de lo que encierra este nuevo disco y este nuevo ciclo de Café Tacvba. "Canción por canción es extraño escucharlo, porque es muy ecléctico en sí, pero si lo oyes como un todo, es circular, que es a lo que queríamos llegar", dice Cosme y luego explica el título: "El término ´Ré´ denota reiteración, repetición, renacimiento y como que todos estos conceptos nos sirven para lo que queríamos expresar. Es nuestro segundo disco, con el cual buscábamos reafirmarnos. Renacer, porque no queríamos hacer un disco que trajera la segunda parte de ´María´ y la segunda parte de ´Rarotonga´, lo fácil, porque sabes que de alguna u otra forma ya fue aceptado por la gente. Pero lo que nosotros queríamos, era arriesgarnos totalmente y hacer la música que teníamos ganas de hacer, aunque no le guste a nadie. En un principio, nos tiene que gustar a nosotros y nos tiene que alimentar como creación, no pensando si el disco va o no va a vender. Entónces, era como reafirmarnos, pero al mismo tiempo, renacer. Además ´Ré´ es la segunda nota de la escala musical y éste es nuestro segundo disco. Hablamos de que todas las cosas en la vida dan la vuelta, son un ciclo, cambian y regresan a su forma original; entonces, es una revolución, que en realidad significa movimiento circular".

Ese concepto de revolución que comenta Cosme, queda plasmado en la letra del primer sencillo del disco, "El ciclón", cuya música, con una fuerte dosis de guitarras eléctricas, está muy alejada de todo lo que el grupo había presentado hasta ahora. Y ésta no es la única sorpresa, sino al contrario, es un disco lleno de cambio: "Hay muchos instrumentos que nunca habíamos utilizado, como la jarana o el guitarrón, y que teníamos ganas de que estuvieran presentes - dice Enrique -, porque forman parte de la música tradicional mexicana. Hay canciones en las que Emanuel, Cosme o yo tocamos la guitarra. Emanuel canta algunas canciones. Unas chavas que tiene un grupo que se llama Cielo y Tierra, hacen coros, que también es una introducción importante". En cuanto a letras, el grupo sigue expresando sus ideas a partir de historias cuyos personajes atraviesan situaciones que por lo general sirven para retratar conceptos que van más allá de la historia misma, desde la migración de las personas hasta problemas ecológicos. "Las historias son un recurso que seguimos utilizando bastante, están en casi todas las canciones. Hay secuencias narrativas", dice Cosme, y agrega Joselo: "Como cada uno de nosotros compone, pero no todos cantamos, por medio de una narrativa, la puede cantar cualquier persona y puede decir muchas cosas, como que se enriquece más. En vez de decir algo directamente, lo dices por medio de una historia, o de personajes y diálogos y la gente puede tener su interpretación propia. Y siento que en este disco, hay muchas canciones que son así, que la gente puede entender de una u otra forma, con diferentes lecturas".

Ya para terminar, le preguntamos a Cosme acerca de sus cambios de nombre: "Mucha gente cree que esto es como en serio, y sí tiene su parte en serio, pero mientras más te lo tomes en serio, más va cayendo en otras cosas. Para mí, esto sigue siendo como una farsa. Los que se suben al escenario, por ejemplo, en este caso Cosme, él es el que se sube, y no es Rubén, el que está en su casa. Todos nosotros estamos cambiando. Mucha gente en la calle te tira mala o buena onda por lo que creen que eres o por lo que ven en la televisión o en las revistas. Entonces, es como para decir que esto es un juego y ese personaje que ven en los medios, no es nadie, no existe. Es un poco decir eso y no hay nada tan diferente a mí que esa imagen que estáen la tele, que no se parece a como soy en la vida diaria."

Mucha gente ha criticado a Café Tacvba por no ser rockeros en el sentido estricto de la palabra. Sin embargo, en su caso, no es un defecto, sino una virtud, porque decir que Café es un grupo de rock, sería reducirlos. En todo caso, las etiquetas salen sobrando y finalmente, lo que cuenta, es la música. Y precisamente, eso es "Ré", 20 canciones que encierran muy buena música.

Despues de el exito de "Ré", Café Tacvba hace un homenaje a ciertos compositores y en si al pueblo de México tocando unas de las canciones que son mas representativas para ellos en la recopilación hecha para su tercer disco "Avalancha de Exitos" donde encontramos temas de botellita de Jerez hasta Leo Dan y Juan Luis Guerra.

Reves / Yosoy

Con todo el capital (de la disquera) y toda la libertad permisible (por la disquera), Café Tacvba está dando ahora un salto de madurez... hacia el vacío.

Con intenciones de paradoja, lanzan un trabajo que pretende muchas cosas, casi todas contradictorias. Para iniciar -y toda contradicción necesita simetría-, el álbum es doble. Por un lado YOSOY, CD elaborado según los cánones de aquel RE de 1994; por el lado opuesto: REVES, CD instrumental.

YOSOY (ya lo indica su nombre de mantra) es un soliloquio irónico acerca -o en contra- del concepto de individuo. Rubén Albarrán (ahora bajo el alias de "Nrü") lo inaugura con su sola voz, y poco a poco se le incorpora el emblemático sonido Tacubo: guitarras huapangueras, cajas de ritmos, tololoche, melodión y secuencias. Entre las canciones sobresalen dos temas: "La locomotora", segundo track y segundo sencillo; y "Muerte chiquita", cuya melodía, en el Revés, es reinventada por Kronos Cuartet (nada menos) bajo el nombre de "M.C.". El resto de los temas parece elegido en función del concepto: la niñez y sus despertares en "Dos niños"; la madre tierra en "El polen" y "El río"; o el asombroso ante el infinito en "El espacio".

Mientras la mesa esta puesta para jugar al disco conceptual las primeras doce canciones-tracks transcurren normalmente (a pesar de que la 8 y la 11 no tienen titulo pronunciable y la 9 de plano no tenga nombre), entonces inicia "Arboles Frutales" y termina 13 tracks después: "Bicicleta", empieza en el track 26 y termina en el 51; y el fin, lento, frena el avance de los números y cabe completa en el 52, último track. Saquen conjeturas numerológicas. El conceptualismo también decora el cuadernillo ilegible (se necesita lupa y nula dignidad para leerlo: de entrada hay que recortarlo y volverlo a engrapar para que funcione debidamente), con antiensayos "lecto_visuales" que versan acerca del exceso.

Por su parte, REVES, o el lado oscuro de los tacubos, inició como una terapia de grupo. Pero una vez que Gustavo Santaolalla y Anibal Kerpel, productores; y Kronos Cuartet, el cuarteto de Clarinetes Arghül, la compañía Nacional de Danza Folklórica del INBA y músicos invitados; metieran mano, la terapia acabó siendo un disco colorido sorprendente que , depende con que sea comparado, puede o no ser genial: frente al new age es una herejía, frente a la música electrónica es puro folclor, frente al rock mexicano es uno de los mejores discos de toda la historia.

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 La Entrevista

Antes de dar a conocer su quinto larga duración, Cuatro caminos, primero para el sello MCA, Café Tacuba desembocó en el estudio luego de un año sabático, en el cual cada uno de sus cuatro integrantes tuvo la venia de los demás de dedicarse a lo que le viniera en gana. Rubén Albarrán (hoy Elfego Buendía) produjo los discos de Los Ezquisitos, Villa Jardín y el del propio Joselo Rangel, quien, por su lado concentró su atención en su trabajo solista. Quique, por su parte, trabajó con José Manuel Aguilera en el álbum Yendo al cine solo y dio vida a su vena creadora como diseñador gráfico realizando el arte del disco de su hermano y el de los Volován. Mientras tanto, Emanuel del Real, "Meme", trabajó en remezclas para Ely Guerra y Julieta Venegas, entre otras actividades.
 Con estas experiencias sobre los hombros, el grupo decidió que encararía con otra estrategia el proceso de grabación de su nuevo material, buscando otras tonalidades ya no tanto en el territorio de la fusión sino en una musicalidad que mira de frente la tradición del pop y rock internacional. Así, cada uno puso en marcha la libertad ganada e individualmente llegó con las propuestas que cristalizaron en Cuatro caminos, el disco que marca un nuevo momento en su trayectoria y el cual es el punto central de esta conversación.

 ¿Lo de Cuatro Caminos tiene que ver con la zona en donde viven?
 Joselo Rangel: Sí, tiene que ver con la zona donde nos hemos desarrollado (Ciudad Satélite, el rumbo de la estación del metro Cuatro caminos), aunque ya unos no vivimos en esa zona. Bueno allí están mi mamá y mi papá que viven por allí, y tenemos también el estudio donde trabajamos. Entonces, como siempre, todos los discos de Café Tacuba tienen uno y varios significados. El otro sería el pensar en Café Tacuba como un lugar donde confluyen las cuatro versiones de los integrantes. Eso es algo que vemos y que queremos transmitir. Somos cuatro artistas, con cuatro visiones, cada uno compone o trae ideas al grupo y aquí es donde se junta todo, donde cobra unidad.

 De primera oída noto este disco más guitarrero, más rockero. ¿A dónde los lleva el resultado del nuevo álbum?
 Elfego Buendía: Sí. Sentimos que es un disco más orientado al rock. En realidad no es ecléctico, no tiene tanta influencia de la música tradicional como en otros trabajos nues-tros. Es más directo y espontáneo. De hecho está tocado con batería, está grabado así, es la primera vez que lo hacemos, a diferencia de todos nuestros discos anteriores que habían sido hechos con cajas de ritmos y secuenciadores. Entonces eso le dio una viveza, una energía y espontaneidad que estábamos buscando. Nos gusta el disco, está chido.

 Ustedes han tenido una ruta si no meramente experimental, sí muy abierta a sensibilizarse de infinidad de corrientes, de estilos, decías ya no es tan ecléctico como otros. Pero yo siento que el sonido de Café Tacuba se ha ido estirando de diferentes formas. No se mantienen fijos en una zona sino que intentan realizar otros recorridos.
 Quique: Es para nosotros una evolución natural de una idea que empezó en el 89, que era tratar de hablar lo que éramos, o de entender lo que éramos. Esta búsqueda inicialmente tenía que ver con la música, ¿cuál era la música que queríamos escuchar o que creíamos que debería de ser la que nos identificara como cuatro individuos que viven en un determinado entorno? Esta búsqueda, lo mismo ha sido por diferentes estilos musicales, o por diferentes ideas de lo que puede llegar a ser. No casarnos con la idea del grupo de rock. De hecho, ésa fue una de las primeras cosas ante las que dijimos que no era la única opción; el hecho de que usáramos una caja de ritmos contrapuesta a los instrumentos tradicionales y acústicos, era una de las formas de interpretar la otra opción a tener un baterista al centro. Y en esa búsqueda hemos intentado algo como Revés que no sabíamos como iba a terminar, siendo un disco instrumental. Incluso no estamos tan seguros de que algunas de ésas, sean canciones como la gente puede decir; algunas son texturas meramente, o paisajes sonoros, o referencias sónicas y nada más. Por supuesto de que a la hora de que reúnes todo, nuestra carrera, dices ah, claro, son diferentes los acercamientos y al final seguimos siendo un grupo que se atreve a la hora de reunirse a también a jugar con esa idea a la que nunca habíamos accedido, de usar un batería, más que en una ocasión en que la situación era así: el unplugged de MTV.

 Hay pasajes muy armónicos, suaves, que también se han manejado en el disco solista de Joselo, ¿están pensados para equilibrar el disco?
 J.R.: Desde el primer disco ya somos así. Nosotros al final nos mostramos como somos. Bueno así lo estoy resolviendo ahorita en mi cabeza. Decir, ¿a qué responde? Bueno, ¿responde a la unidad del disco o a qué? Fue algo con lo que tuve que enfrentarme como creador. Yo quería hacer canciones como los Pixies, como más fuertes y cuando veía que las canciones que hacía eran como "María", del primer disco. Era como -yo quiero escribir otra cosa. Pero era como aceptar eso. Como la canción"Cuéntame". Me salen así las canciones y hay que aceptar lo que sale de uno, que es como aceptar la parte mexi-cana que uno tiene, que en la época en que salimos tal vez otros grupos no lo aceptaban. Decían, -no, hay que cantar otra cosa que no suene a bolero o a polca.

 Sin embargo en este disco, hay que decir que ya no está patente ese sabor mexicano...
 J.R.: Sí, y también nosotros oímos el disco desde fuera y nos damos cuenta. Creo que en éste no hubo tal cosa... cuando ya lo estábamos armando.

Rubén, ¿por qué Elfego Buendía?
E.B.: Porque tengo un tío que se llama así, y como es un nombre bastante peculiar...

¿Cuantos nombres llevas?
E.B.: Es el octavo.

¿Es padre ese cambio de personalidad?
E.B.: Está super chido.

¿El último era Rita Cantalagua?
E.B.: No, el anterior fue Gallo Gas.

Conociendo otro proyectos del rock mexicano, veo una dife-rencia en cuanto a desarrollo del proyecto, en cuanto a la administración de sus recursos, en el hecho de que tienen sus estudios, de que han invertido, mostrando ser una ban-da muy clara que sabe bien lo que quiere. ¿Ha sido difícil para ustedes?
 Meme: En cierto sentido ha sido difícil porque requiere de mucho trabajo primero, dedicarle mucho tiempo, mucha sere-nidad. A pesar de que hay mucha pasión, y con tantas emociones y sentimientos puestos en el trabajo es fácil perder la coherencia. Pero cuando vimos que empezó a funcionar nuestra carrera profesional, el lugar donde desahogamos todas nuestras necesidades creativas, emocionales y que teníamos que invertir mucho en eso, y no sólo hablando de una inversión económica.. y todo eso ha dado pie a que sigamos juntos, haciendo música, buena música, creemos, buenas canciones, buenos discos, buenas tocadas. Todo eso te retroalimenta y cuando llega la siguien-te oportunidad para repetirlo, lo hacemos. Tenemos en la Ciu-dad de México nuestro estudio de ensayo que hemos ido cons-truyendo, con nuestros equipos, y todo lo que nos da la sereni-dad para saber que tenemos un lugar y un espacio que nos permite experimentar y buscar cosas.

 Pero esto no pasa con cualquier banda, hay muchas que ya no tienen ni donde ensayar. Y el dinero,  la fama, te pueden apantallar, y a la hora de la hora perderlo todo. Sin embargo la seriedad mostrada por ustedes les reditúa al paso de los años, digo, ¿cuánto tiempo tienen juntos y las relaciones están en un buen nivel?
 Meme: Así es. Es realmente un trabajo muy seductor y desde fuera parece todavía más. El hecho de la fama, la música, los conciertos, los fans y las fans, y ésas son las primeras referencias externas que se observan. Pero al mismo tiempo es de alto riesgo todo. Esa seducción y todo ese atractivo que tiene, si no lo sabes manejar, te puede llevar a que lo dejes de hacer o que lo practiques en este caso con los elementos con que lo empezas-te, que somos nosotros cuatro y que reconocemos el valor que tiene un encuentro así. Lo que muy pocos grupos logran primero encontrar, y después conservar.

 Y por otro lado, el lidiar con las grandes discográficas. Que ahora mucha gente se va por lo independiente. Pero ustedes han encarado eso con la disquera, como lo hicieron en Revés.
 Quique: Sí, y precisamente es por lo que ahora estamos en otra compañía disquera, que por lo menos creemos que recono-ce lo peculiar que puede ser el proyecto de Café Tacuba. Y creemos que la gente puede pensar que sólo somos un grupo que hace canciones, y discos, y que esos discos se venden y pun-to; vas y promocionas y ya. Va más allá y eso es algo que hemos tenido que decir a fuerza de: nuestra música no es esto, no es un producto; sabemos que los discos son productos y ha sido una constante lucha de explicar a la gente que está dentro de las compañías.
 J.R.: Pasó que el primer contrato que firmamos, viéndolo tiempo después, el abogado que lo revisó nos dijo ¿por qué firmaron esto? Pero es lo que firma cualquier grupo que quiere hacer un disco en este sueño, el sueño de cualquier grupo de rock. Entonces, nosotros firmamos bajo ciertas cláusulas. Le fue muy bien al primer disco, le fue muy bien al segundo, y alguien decía bueno, es que es momento de revisar esos contratos, están en una posición donde pueden ustedes decir oigan, ven-demos tantos discos que podemos mejorar las condiciones de cualquier contrato, o de los que firmemos en el futuro deben tener ciertas protecciones. Y eso tal vez no se ve hacia afuera. A mí en lo personal hay grupos que se me acercan y me piden consejo en cuanto a contratos que van a firmar. He visto contratos y les digo esto no lo firmen, pueden firmar otra cosa. Al final casi todos lo firman porque lo que quieren es sacar un disco, como que sí tiene que pasar una situación de que debes encontrar un buen lugar en la industria, que eso quién sabe qué puede significar, para exigir buenas cosas. Y lo hemos hecho. El contrato que tenemos ahora tiene ciertas condiciones que tal vez otros grupos no tienen, como poder hacer cosas por fuera, cosas como solistas, proyectos alternos, poder llevar esos proyectos a disqueras independientes.

 Son tres productores los que trabajan en el álbum ¿cuál es la razón de ello?
 Meme: Una de las partes importantes de este disco fue invitar también a un baterista a que tocara toda la parte rítmica, algo que siempre se había hecho con una caja de ritmos, un secuenciador y un sampler. Por primera vez grabamos con ba-tería, de hecho son dos bateristas amigos nuestros (Victor Indrizzio y Joey Waronker). A uno lo conocimos en una gira que hicimos con Beck, él era en ese momento el baterista de la gira, y al otro lo conocimos por medio de recomendaciones de Gustavo, y también es músico de Beck y de muchos otros. Y eso mismo da pie a que como siempre grabamos con Gustavo Santaolalla, la producción de los discos estaban hechas con él, ahora empezamos a buscar a diferentes productores. La idea era hacer el disco con cuatro diferentes, no pudimos concretarla y se quedaron tres, pero de alguna manera la intención estaba bien reflejada en el trabajo. Hicimos una lista, así como de un dream team de productores y muchos de ellos estaban muy ocupados. Pero aterrizando las cosas son presupuestos altísimos para trabajar con gente así como Brian Eno o Nigel Goodrich. Se vale soñar. Era una lista y no costaba mucho hacerla. Curiosamente, dentro de esa lista estaba Dave Fridmann, a quien admiramos por su trabajo con los Flaming Lips o Mercury Rev y él estuvo dispuesto y aquí ya está hecha realidad para que todo mundo pueda compartir con nosotros esa experiencia. Fue muy interesante darse cuenta cómo cada productor tiene una visión. Siempre, cuando trabajamos con Gustavo, él nos decía esta es una de las múltiples soluciones que puede tener esta canción, no quiere decir que esté bien o mal, es nada más la que va a resultar porque estamos trabajando nosotros. Ahora, con los otros productores, las canciones tomaron una dirección que tal vez no hubieran tomado si no hubieran estado ellos y que también, por primera vez, salimos de ese equipo de producción que siempre habíamos tenido, y eso no dio otra experiencia. Y al mismo tiempo, entre los productores, aunque no directamente interactua-ron, si hubo como un gancho que jalaba al otro y que le daba pie a hacer cosas distintas de lo que estaba en el disco. Y eso nos tiene muy contentos.

El Gran Silencio

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Obsesiones y paradojas del Super Riddim Internacional

La carrera musical de El Gran Silencio podría definirse como un paulatino triunfo de la seguridad. Desde luego, como sucede con cada proceso creativo, su reciente proyecto, Super Riddim Internacional -dividido en dos álbumes, lanzados al mercado en fechas distintas- se vio influido por un sinnúmero de situaciones que ellos recuentan en esta conversación, entre ellas su ánimo por no repetir fórmulas, las muertes de Jay Master Jay (Run DMC) y Carlos Rivolta (Dusminguet), así como su obsesión en un documental sobre la vida de The Clash que paradójicamente coincidió con la muerte de Joe Strummer, uno de los más callados admiradores de El Gran Silencio.

 El disco es sólo la mitad del proyecto, ¿no es así?
 Cano: Ahora tuvimos la oportunidad de trabajar más en el estudio y acoplarnos más a la tecnología que había, las consolas y todos los aparatos. Allí nacieron la mayoría de los temas. Todas las de Tony las hizo allí, como cuatro mías también. Fuimos agarrando vuelo y "aquí viene otra nueva". Total, fueron como cuarenta canciones. El trabajo difícil fue escoger, porque le tomamos cariño a todas. Pues que sea doble. Todos los que iban y lo escuchaban, incluso los de la compañía, nos decían "tiene que ser doble". Pero ya viendo la economía y el precio de un doble, decidimos mejor dividirlo y sacar el segundo volumen en octubre.

 ¿Con qué criterio acomodaron canciones en el primero o segundo volumen?
 Cano: Nos dejamos llevar más que nada por el tiempo. Honestamente, en el disco quedaron las que estaban más avanzadas. Se nos vino el tiempo encima. Aunque a la mera hora la disquera rechazó el disco y terminamos mezclando más, pero la selección ya estaba, y nos pareció buena. Nosotros le tenemos mucha fe a nuestras canciones. Si nos fijamos en el balance del disco, están bien pensadas, más que nada el orden. También es importante agregar el trabajo para las introducciones. Mandamos a una amiga periodista a hacer entrevistas a la calle. En principio queríamos poner puros intros negativos, ésa era la propuesta del disco. Pero llegó con "hay de todo y hay unas muy buenas". Hubo algunas que no pusimos. Por ejemplo, ella se encontró a José Agustín y él le dió una respuesta que nos dio mucha pena poner.

 ¿No van a competirse los dos discos en cuanto salga el volumen 2?
 Tony: Lo que tenemos que hacer es balancear y conceptualizar. En el momento en que sacas el segundo disco, sacas un sencillo del segundo, pero después vas a sacar un sencillo del primero. Y así.

 Cano: Al fin de cuentas es una misma obra.

 Se nota ya un estilo muy particular de cada uno de ustedes dos a la hora de componer. El de Tony más cercano a la balada, con guitarra acústica, mientras que el de Cano más apegado al rap. ¿Qué tanto se complementan?
 Cano: Ahora decidimos separarnos. Él trabajó en la suyas y produjo las suyas. Y yo las mías, con la ayuda de Campa en arreglos de acordeón y en metales. Porque sabíamos que iba a salir algo muy diferente. Y sí, yo oía canciones de él y "dame chance de cantar allí", y pues "no, ya quedamos". Y él mismo "hey, una guitarrita", y no, "¡aguántate!". Y nos da gusto que se mencione. En Monterrey nos dicen "ya se nota la diferencia," así se dieron. Tony en el Volumen 2, tiene canciones con mucho hip hop, viene con lo contrario.

 Tony: Yo crecí más con el hip hop en los ochenta. Cuando comencé con la música, lo hice bailando breakdance, mucho antes de que saliera la película Breakin', acá, porque tenía amistades de Nueva York, del Bronx. Lo recibía por la gente pasaporteada que lo traía de allá. En el '83 éramos B-boys. Después empecé a hacer música, para las coreografías, descompuse dos o tres consolas Stromberg Carlsson. Inventamos los mixers porque no había. Mi in-fluencia primaria fue el hip hop, la vieja escuela: Afrika Bambaata. En el '87 mi mamá me compró una guitarra de cumpleaños y saqué un tema de Pablo Milanés, lo hice bien roquero. Pero yo de antemano mezclaba el hip hop con esa onda. Compré un tecladito Cassio, que era un sampler, y sampleaba beats. Ponía las bases y tocaba la guitarra con esas bases. Después Cano creó El Gran Silencio y yo entré y me clavé con el rock, Led Zeppelin, Black Sabbath. Ahora en este disco retomé todo lo que había hecho antes. Nomás que en el Volumen 1, mezclé las calmadas primero. En el segundo volumen sí vengo muy agresivo.

 En Chúntaros Radio Poder manifiestan su distancia hacia el instrumental cibernético en "La electrónica", sin embargo, ahora comienzan a aparecer secuencias.
 Cano: Lo que pasó en "La electrónica" es que teníamos la pura música y la grabamos justo a fin de siglo. Estábamos en el Pro-tools y se decía que cuando entrara el 2000 todas las computadoras se iban a apagar, entonces de allí viene "La electrónica". Decía Tony, "si se va la luz, qué, nos volvemos acústicos". Y todo esto lo metimos en la letra.

 Tony: La canción de "La electrónica" fue totalmente tocada en vivo, no fue sacar loops ni nada, sino: ponle clic y empezamos a tocar con las máquinas. Ahora si fue un poco diferente. En el Chúntaros no hay ninguna otra secuencia...

 Cano: Pero de hecho desde antes usábamos secuencias y samplers de películas.

 Tony: Los demos de "Reino de las sombras" están hechos a base de secuencias y en Super Riddim, regresamos a esto: a la producción de hip hop. Le pedí a Ezequiel a que me grabara tales ritmos en tal tiempo, "ahora varíamelos". Tenía un montón de baterías con las que empecé a grabar canciones; nos autosampleamos.

 Cano: Grabamos coros, los pasamos a un CD y con la tornamesa de CD's hacíamos scratches con el coro de la misma canción.

 Tony: En vez de ir a maquilar los viniles que sale muy caro, compramos una buena tornamesa de CD's. Estuvimos haciendo cosas así. Yo creo que es la mejor producción que hemos hecho porque hicimos un trabajo de investigación muy interesante. Igual que Campa me tocara tantas melodías y yo escoger de allí la que yo considerara mejor. Y hacerles arreglos, modularlas.

 Cano: Fue también perder el miedo que teníamos antes, de pensar mucho al momento de tocarlas en vivo. Antes decíamos, "cómo vamos a meter un violín, cómo vamos a hacer que suene. Perdimos ese miedo y nos quedó claro que un disco es un disco, y en vivo es otra cosa. Por eso metimos samplers, loops, metales, violines, voces femeninas como las que grabó Cecilia (Toussaint), que no hacíamos antes por ese miedo.

 Tony: Seguir experimentando con lo que había dejado atrás, que eran las tornamesas. De hecho, aparezco como DJ Macojazz desde el Chúntaros Radio Poder haciendo scratches.

 Cano: En "Déjenme" hay un scratch de Los Angeles Negros.

 Tony: Quise retomar todo eso: hacer secuencias, loops. Todo lo que había hecho El Gran Silencio anteriormente a Libres y locos.

 Cuando te refieres a hacer investigación, te refieres a hacerla con ustedes mismos, con sus recursos ¿es así?
 Tony: Claro. Igual me gustaría hacer sampleos de sus pláticas, ponerme a grabarlos. Lo que pasa es que en lo personal estoy muy clavado con la tradición oral de Monterrey, el habla norestense. Amigos como Chucho, del Cabrito Vudú, nos juntábamos y platicábamos de eso, de como en Monterrey las señoras conversan en la mecedoras y cuentan historias de terror, "La llorona", y a veces las pláticas de uno mismo tienen cosas muy raras; dicen de repente "oye, pues el cielo está muy picadito, está aborregado". Yo hago letras y escucho eso y me gustaría grabarlos... "¿No quiere un cande, m'hijo?" Me gustaría hacer ese trabajo.

 Cano: Eso es darle otro sentido a la música. Nosotros teníamos un dilema cuando empezamos a grabar el Super Riddim porque sabíamos que la gente estaba esperando otro Chúntaros Radio Poder, y no sabíamos qué íbamos a hacer. Empezamos a grabar las primeras canciones en una sesión demasiado extraña, ¿cómo va a aceptar la gente eso?

 Tony: Por ejemplo, "Ingratos corazones".

 Cano: Hay una que quedó para el segundo, que es una instrumental, con unas voces muy raras.

 Tony: Con un tribal muy oriental y mucha percusión. De hecho está pendiente, no sé si vaya a entrar por ser instrumental. Pero grabé otra que se llama "La desafinada" y es otro Gran Silencio, con el estilo de antes pero renovado. Cosas que yo había pensado en los noventa. Cuando sacamos "No sabemos amar" teníamos toda una secuencia de percusión.

 Cano: Tenía también un sampler de una cumbia que sacó David Byrne en Rey Momo, que usábamos el principio. Nos ayudó mucho un DVD de The Clash que compró Tony -era un documental- y decíamos "ellos nunca se hicieron p'atrás para mezclar el funk con el reggae, ni con el hip hop". Y dijimos "hay que hacer lo que salga". Por eso grabamos cuarenta temas.

 Tony: Es un documental sobre la agrupación, cómo se desintegraron. Cuando fuimos a la casa de Rick Rubin, nos platicaba que Joe Strummer y otro amigo de ellos, viajaban en su carro con Libres y locos; iban a Las Vegas y escuchaban todo el disco, al grado de que Rick Rubin les decía "ya pongan otro". Después sacó un DAT y dijo que pertenecía al baterista de The Clash. Lo puso y era Andrés Landeros, de música colombiana y dijo, "tiene mucha relación con lo que ustedes hacen."

 Cano: Eso nos hizo darnos cuenta aún más que estábamos en lo correcto.

 "Songbomb" es un título totalmente clasheano
 Tony: Nos marcó mucho. Cuando fallece Joe Strummer para mí, la verdad, me cayó bien gacho porque también acababa de fallecer mi ídolo del hip hop, Jay Master Jay de Run-D.M.C. Veníamos primero con lo del camarada de Dusminguet, Rivolta. Primero fue Strummer. Después pensamos, cuiden a Arturo Meza y a Jaime López, "¡Enciso no salgas!"

 Cano: Yo iba al estudio de grabación en un taxi y me di cuenta de lo de Dusminguet. Y es amigo de nosotros. Luego lo de Strummer y luego lo de Jay Master Jay. Este disco está dedicado a ellos tres.

 Tony: Lo peor del caso es que estábamos trabajando con toda la fuerza de la influencia de The Clash. Y en "Ingratos corazones", unos días antes de que falleciera Jay Master Jay, metí un tema de él sampleado. Nos pasó todo en esta grabación. Pensé muy en serio en Jaime López y en Enciso y... toco madera. Nos pegó muy fuerte, los temas están muy sufriditos. Cuando hice la de "Tú no tocas rock", una que va a salir en el  Volumen 2, estaba pensando en The Clash. El Gran Silencio ha retomado mucho la ideología de la agrupación. El Chúntaros fue un éxito muy fuerte y nos dio mucho miedo. ¿Le vas a entrar al juego de sacar puros "chuntaritos" y le vas a dar gusto a la gente? "Oigan, bailen de gavilán." De hecho, en el Volumen 1, no mencionamos para nada la palabra "chúntaro". Y en el otro nomás en un momento, en "120 beats por minuto". Logramos hacer muy buenos temas, muy diferentes. La gente va a pensar que le faltó algo, pero es que está a la mitad, cuando llegue el segundo volumen van a decir: "¡ay cabrón!".

 La cuestión del experimento lingüístico, ¿hasta qué punto es un juego propio o un reflejo de la realidad?
 Tony: Así se habla y nosotros lo aprovechamos para las rimas. Monterrey es un híbrido total; vamos a decir que vamos a estacionar el carro y es "parquéate", "wáchate esta onda", "la troca", "no me laica ese cotorreo". Ondas que están bien establecidas y que vienen con los pasaporteados. Una historia muy larga.

 ¿Entonces se puede decir que les interesa documentar el habla, crear documentos más que canciones?
 Tony: Claro. Yo estaba pensando que somos como un álbum fotográfico de Monterrey y que cada hoja que vas viendo te va diciendo cosas. Y cuando visitas Monterrey y vas caminando a un mercado, de volada te vas a acordar de cosas que nosotros decimos en canciones. Te paras en una esquina y vas a ver por ejemplo a dos señoras en la calle platicando en voz alta, como dice la rola de "El retorno". O las fiestas: los sonideros, las versiones dub de "las rebajadas". Si te invitan a una carne asada vas a ver que escuchan a los Beatles, a Los Cadetes, a los Rolling Stones, hip hop.

 Cano: En "Buenos días" hay una frase que dice: "una barda me dice que me imaginara enamorado". Monterrey tiene dos o tres poetas que escriben en bardas, y una dice "imagínate enamorado". Monterrey que está lleno de poesía en las bardas.

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Entrevista a los Molotochos
 
Tal parece que en el caso de Molotov el éxito va de la mano de la censura. En 1997, tras la aparición de su álbum debut ¿Dónde jugarán las niñas?, canciones como Puto o Gimme The Power levantaron polémica no sólo en México, también en varios de los países que visitaron durante su exhaustiva gira de promoción. Caracterizados por su altisonancia y honestidad a toda prueba, el cuarteto que integran Tito, Micky, Randy y Paco ha vuelto a ser controversia a partir del momento en que Frijolero, el sencillo de su tercer álbum, Dance and dense denso, ha invadido el aire radiofónico en México, respaldado por la alta rotación del alucinante video clip que se proyecta en toda América Latina por MTV.
Entre Gimme The Power y Gimme The Power II hay cuatro años de distancia, ¿qué transformaciones han sufrido tanto Molotov como el país, México?

 Tito: Por parte del país es el progreso: no hay progreso. Micky empezó Hit Me hablando de sus cotidianidades, de lo que pasaba día a día. Gimme The Power hablaba de eso en su momento, la hicimos Micky y yo. Es lo que pasa en el país: se cambia de gobernantes y sigue siendo la misma mierda, la misma burocracia, la misma corrupción. Por eso decidimos hacer Gimme The Power II.

 Paco: La gente pide un cambio pero no es parte del cambio. Es una canción que tiene una cierta conciencia. Si la gente no se responsabiliza ante la conciencia que le genera la canción es exactamente lo mismo. Somos exponentes de música que tenemos una catarsis constante por componer, pero nos damos cuenta de que las carencias a las que hicimos referencia siguen estando allí, no ha pasado ni madres.

 ¿En ese sentido cuál es la importancia hoy en día de una banda de rock si no puede inferir en la realidad de ninguna manera? 

 Paco: Nuestra parte de crítica social queremos que sólo llegue allí y no se convierta directamente en una postura política. Te conviertes en portavoz de las ideas de la gente, la gente que se acerca, la que está contigo, la que va a las tocadas porque le gusta o se identifica con lo que dices y es parte de cierto sector de la sociedad que ve y vive esos problemas. Y esa es onda de la banda: exponerse musicalmente; a cierta gente le genera conciencia y a otros les genera inconciencia. La gente es libre de decidir qué hacer.

 Tito: Si buscamos algo en este disco, más que una reacción es una empatía, toparte con alguien en la calle que te diga yo pienso igual.

 
A la salida de su primer disco, ¿Dónde jugarán las niñas? Hubo un malentendio respecto a la canción Puto, ahora, para aclarar cuestiones de antemano, quién es el gringo Mr. Puñetero a quién le hablan en Frijolero?

 Randy: Frijolero empezó siendo una visión interior de algo externo, hablando de los diez, once años que llevo acá, en el defectuoso. De hecho, Paco y Micky me ayudaron a llevarlo a cabo: a poder insultarme a mí mismo. Es un poco el personaje, un gringo y un mexicano, es algo abstracto que no quiere caer precisamente en el estereotipo, estereotipando a los gringos de que todos sean racistas, no es nada así. Pero es hablar de ese mismo estereotipo. 

 Tito: Si te preguntas quién es el gringo puñetero, también habría que preguntarse quién es el fuckin beaner. Es un duelo, una manera divertida de poner las cosas, a manera de un duelo.
 ¿Esperan alguna reacción de censura?
 
 Tito: La clásica. 

 Paco: En Estados Unidos quien sabe, ya hay mucha gente que tiene una nueva postura. La postura del mensaje realmente va en contra de esa posición bélica que el gobierno quiere imponer, va más por allí la historia. Si analizas bien la letra está mucho más en la onda de ponte en mi lugar y piensa como pensamos la gente que vivimos el racismo. Si la gente lo entiende así va a ser una fortuna que comprenda nuestro sarcasmo y se divierta y si les queda el saco ya ni pedo, que se vayan a la guerra.
 
 
Más allá de aquella experiencia en que la embajada norteamericana les negó la visa hace unos años, ¿han vivido otras experiencias de racismo?

 Tito: La clásica, una que no es la estándar. La estándar serían las fronteras, la visa en la fila en las embajadas. Pero una que nos pasó y fue culerísima, fue tocando con los Deftones en una gira, que el staff nos trató de la verga, pasaban y nos veían como quiénes son esos carga-cajas. Si este güey se apellida Sánchez.

 Paco: Supuestamente la mitad de la banda tiene origen latino y no cruzamos palabra alguna en español con ellos. Realmente creo que la onda es no dar posturas que no vas a asumir y si hablas de un origen y lo publicas debería ser una situación de orgullo y no de conveniencia.

 Randy: Una de las experiencias que he tenido con el racismo y que fue inspiración para esta canción. El tema del racismo me interesa al ser papá de una hija mexicana. Pasando la aduana en Estados Unidos nada más porque mi hija tiene apellido materno latino me basculearon, y como traía cargando a mi hija también la bascuelaron a ella. Mi esposa tenía que ir en otra fila. Sé que hay normas y leyes que deben seguirse pero la actitud y el trato personal está muy de la chingada.

 En cuanto al video, ¿cómo colaboraron ustedes con los realizadores?

 Tito: Aunque el disco es bastante ecléctico en cuanto a música, la rola es la que más se dispara, es una polca norteña y quisimos que el video fuera un poco en esas tintas, medio abstractón y caímos en la animación. Habíamos visto la película de Waking Life y le tiramos grande a ver si de casualidad la podíamos hacer con sus autores. Dos de los veinticinco animadores se prendieron, Jason Archery y Paul Beck viven en Austin (Texas), dijeron que eran fans de la banda, etcétera. Los topamos, nos juntamos, platicamos, nos mandaron tratamientos como storyboards de la idea que tenían. Del tema era difícil zafarse del estereotipo, habla directamente de frijoleros y border patrol. Entonces esos güeyes lo hicieron increíble, es el que más nos gusta. Lo hicieron con este nuevo sistema que se llama Rotoscopio: graban en digital, fuimos a Austin a actuarlo todo y después animan cuadro por cuadro, la post fue como de dos meses, una chinga pero funcionó.

 
¿Cómo les gustan los frijoles? 

 Randy: Con las manos.
 Paco: A mí los rancheros me laten cabrón, con choricito.
 Tito: Desde unos buenos de la olla, hasta unos refritos
 Paco: Refritos con guacamole.
 Randy: Como sea
 Micky: En molletitos.
 Paco: Ya se me antojaron.

 En algún momento los quisieron relacionar por sus sonido característico con grupos como Limp Bizkit, situación que a ustedes no les parece. Sin embargo ahora que están con The Firm, la misma compañía de management que los Limp, ¿hay alguna idea de llegar a los chavos seguidores de este tipo de grupos?

 Tito: Un alto porcentaje de los fans de Limp Bizkit y de Korn son latinos, empezando por allí. Aunque nos pusieran en un tour de family values, las bandas son quienes son. Tú ves a una banda que tiene su estilo, los Black Eyed Peas tienen otro y esperamos tener el nuestro propio. Aunque haya algunas rolas con potencia de guitarras o bajos, no tenemos absolutamente nada que ver con esas bandas.

 Paco: Ni con las Dixie Chicks, que también son de The Firm. Yo creo que si la banda logra dar un crossover en este disco, si logramos acaparar la atención del público anglo de manera más cabrona, va a ser en español. El disco sigue teniendo toda esta temática, toda esa ideología, filosofía de personas latinas. Si llegara a darse y como decía Tito, parece que vamos a hacer unos tours para público anglo, mucho del público que va a esos festivales es gente latina.

 
¿Han producido un EPK hecho por ustedes mismos, de qué va?
 
 Tito: Es parte de tomar las riendas de nuestra carrera. Nunca hemos estado involucrados con videos ni con el arte del disco, ni con el EPK mucho menos.

 Paco: Se desvirtuaba el proceso final, de repente veíamos los videos ya terminados y decíamos no agarró lo que queríamos, no logramos llegar al punto de color que pensábamos Entonces, salió la idea de hacer el EPK nosotros como se nos ocurriera, con camaritas caseras en la casa de Tito, hicimos un pequeño guión, fuimos inventando en ese momento los personajes.

 Tito: Lo editamos. Y representa más a la banda, es lo que somos, allí estamos diciendo payasadas dirigidas e inventadas por nosotros mismos. Igual en el video, tomamos cartas en el asunto, igual la portada entre todos. Es parte de eso, de agarrar las riendas de la Molocha.

 
La obvia, aunque en esta ocasión creo que se amerita: el título del álbum y el arte que lo presenta resulta violento de entrada, obviamente hay una segunda lectura, ¿cúal es según ustedes?

 Paco: Precisamente, ese choque de cabezas, ese choque de mundos es como el choque de cabezas del slam y el slam a la vez es como lo que vives hoy, como individuo dentro del mundo, va como de la mano todo ese concepto en este nuevo disco, es la postura en la que estamos involucrados, ese slam de que te mantienes en la vida agarrándote a madrazos de buena y de mala onda.

Plastiko
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Todas las cosas estan echas de PLASTIKO
 
Plástiko es la más reciente novedad tapatía, firmada por Warner tras resultar triunfadores del primer concurso de nuevos talento roquero organizado por la cadena Hard Rock en México. Esta es la historia de siete chavos con un mismo vicio: el funk.


"Así que quieres ser una estrella de rock and roll, pues escucha ahora lo que voy a decirte: consíguete una guitarra eléctrica y tómate el tiempo para aprender a tocarla". Este verso escrito por Jim McGuinn y Chris Hillman, de los legendarios Byrds, y parafraseado tantas veces por cantantes como Patti Smith o Tom Petty, fue durante años himno para cualquier chico que soñara con ese mundo de giras mundiales, contratos millonarios y el éxito total. En gran medida, la receta sigue siendo la misma. Pero para el septeto tapatío Plástiko, su carrera a la popularidad ha tenido sus propias letras. En una casa de la calle Hospital, en una zona aledaña al centro de Guadalajara, Plástiko ha montado su cuarto de ensayo. Religiosamente, casi todas las tardes, los hermanos Arturo y Chemín Santillanes, los también hermanos Abraham y Omar Guevara, Janko Rodríguez, Edgar "Dean" Goher y Alfonso Lara, conocido entre ellos como "Jaffo", se encierran a repasar incansablemente el repertorio de casi dieciocho canciones, que han ido conformando desde que se agruparon a principios de 1998.
El motivo de tal dedicación es el estreno de su primer disco. Plástiko, editado por Warner, incluye entre sus once temas el sencillo "Jazzskaman", que ya suena en algunas frecuencias radiales. Un funk transparente y limpio, colmado de guiños hacia otros estilos brota de sus instrumentos. Quizás el rasgo que en mayor medida distingue a estos jóvenes, cuyas edades van entre los 17 y 23 años, es el sólido sonido de su sección de metales, así como un sencillo pero creativo trabajo guitarrero que ajusta sus melodías.
Las prioridades artísticas de Plástiko responden en gran medida a la propia esencia del funk: hacer una música que obligue al cuerpo a moverse, principio que ellos asumen cuando tocan en vivo, demostrando ser las primeras víctimas de su sonido. Es Arturo, el saxofonista, quien sin rodeos explica el porqué su instinto se ha decantado por reinterpretar un género musical que si bien es clásico, en la actualidad no disfruta de repunte comercial alguno. "Nos gusta; es algo que nos nació. Como si a alguien le gusta el chocolate.
En la disminuida historia del funk mexicano, hay dos grupos también originarios de Guadalajara que podrían suponerse antecedentes directos de Plástiko: La Dosis y Azul Violeta. Sin embargo, para los integrantes de la novel agrupación no hay conexión directa con aquellos. "La Dosis empezó igual que nosotros, con los mismos gustos pero no tenemos su influencia", explican. "Los conocemos, pero más bien compartimos gustos como James Brown, Commodores, Tower Of Power, Sly & The Family Stone, Liquid Soul, George Clinton. El groove de esas bandas fue el que nos influyó para hacer nuestra mezcolansa."

Tres al hilo
Otro rasgo distintivo de Plástiko es una rara suerte de ganadores de concursos, virtud que incluso los ha hecho merecedores de algunas críticas adversas, sobre todo por parte de sus colegas. Con apenas unos meses de integrados, ganaron el concurso Rockalli 98, organizado por un foro local. Un año más tarde, resultaron triunfadores de Expo-Rock.
Paulatinamente, el sueño de tener un disco con distribución nacional fue cristalizándose para este grupo de amigos que en su mayoría dejaron estudios atrás para dedicarse de lleno a la música. Pero para ello, su participación en la primera edición del concierto Hard Rock Stage, organizado por la cadena del mismo nombre, fue determinante.
Luego de las eliminatorias, Plástiko llegó a la final junto a otro exponente tapatío, Chamuco, y dos más de la ciudad de México: Boom Sónico y Momo, una banda de reggae. El evento se llevó a cabo el 14 de abril del 2000 y el premio consistía de un contrato con Warner Music y diez mil dólares en efectivo. "Participamos haciendo las cosas que debíamos hacer", recalca Janko, su guitarra rítmica. "El concurso estaba en proceso pero no dejábamos de tocar." Arturo intenta poner en palabras la receta que los hizo triunfadores por tercera ocasión: "Nosotros teníamos que hacer un buen trabajo y si ganábamos chido. Si no, seguiríamos con lo que estábamos haciendo. Y nos dio resultado el estar tocando y entregarnos a lo que nos gusta, que es la música".

Hora de la verdad
Tras resultar ganadores, Plástiko se enfrentó a dos responsabilidades: grabar su primer disco y administrar la suma ganada. Para ello, decidieron invertir en instrumentos; comprarse una computadora "para meternos a Internet y comunicarnos con más grupos" y rentar la casa donde ensayarían con todas las de la ley. En lo que al disco respecta, Warner les anunció que el productor sería el español Alejo Stivel, quien ha estado a cargo de los más recientes álbumes de Joaquín Sabina. La grabación se realizó en los estudios Fonorama de Guadalajara, y la remasterización en España. Por medio de Stivel, los hermanos Santillanes, Arturo y Chemín -el trompetista-, fueron invitados a Madrid como músicos de sesión de La Cabra Mecánica y M-Clan, dos grupos de prestigio en la Penísula Ibérica.
Finalmente, Plástiko, el album, llegó a las tiendas. Su portada, en distintas tonalidades rojas y con las letras del nombre en azul, viene avalada por una etiqueta que los afirma como ganadores del concurso del Hard Rock. Quizás mucho de ello, de su rápida cosecha de triunfos, también se deba a la naturalidad de su aspecto: chavos clase media, comunes y corrientes, que más que concentrar su atención en imponerse una imagen, se esfuerzan en que su música evolucione.
En lo que a sus letras se refiere, es evidente que no hay en ellas una gran ambición, sino que meramente responden a la visión de sus responsables, que comparten con optimismo el sentimiento de celebrar desinhibidamente la vida, rehuyéndole a tópicos de contenido social o político; cuestión que para muchos será el primer punto a cuestionarles. Eso sí, hay ganas de contar historias, como sucede en "Juan Choritas o en "Jazzskaman", o bien de comunicar estados de ánimo como pasa en las animadas "Quiero funky" y "Charlesfunk".

Una nueva generación
Con mucha distancia en sus propuestas musicales pero un énfasis en lo instrumental más que en lo lírico, Plástiko al igual que el colectivo electrónico Nopal Beat ha llegado para refrescar el panorama del rock tapatío que se había mantenido estancado los últimos años. A ellos se les une Pito Pérez, entre varios más, un trío con el que los integrantes de Plástiko guardan una cercana amistad, y que acaba de resultar ganador de la segunda edición del Hard Rock Stage. Según Janko, la sequía de rock en Guadalajara puede explicarse por el estatismo de una escena que reciclaba a ciertas bandas.
"Había una especie de monopolio del rock tapatío. Las bandas siempre eran las mismas. Son muy buenas bandas pero a veces no dejaban que otros saliéramos del huevo. Teníamos que tocar en bares o en la fiesta de fulanito. En Monterrey todas las bandas se apoyan y por eso el movimiento está jalando muy bien. En Guadalajara se está empezando."

 

 

El lado obscuro de El Otro Yo

El Otro Yo
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Se ha dicho de El Otro Yo que eran los Sonic Youth argentinos. Se los encasilló como los nuevos abanderados del indie rock. La prensa los mimó y el público los elevó al status de banda de culto. Se habló de ellos como la gran promesa del underground porteño. Ahora que pegaron el gran salto y entraron al mercado norteamericano es hora de que la promesa se haga realidad. El Otro Yo tiene con qué.


El secreto de El Otro Yo, no radica en lo ecléctico de su repertorio, ni en lo experimental de su sonido, ni en las sinceridad que expresan sus letras, ni en la increíble energía que despliegan en vivo. El secreto de El Otro Yo radica en la relación como personas y como artistas de los hermanos Aldana, María Fernanda y Cristian. Dos hermanos que se criaron por separado y se reunieron años después para hacer música, descubriendo en sus otros yos, gustos musicales complementarios.
Un hermano sexópata declarado, que forma una banda con su dulce hermanita menor, maestra de kinder que habla como sus alumnas. Una relación que se mantiene en base a una alquimia peculiar que tiene como fundamento el mirar al mundo con ojos de niño, con una sensibilidad casi utópica; con formas de comunicarse poco usuales, al menos en el mundillo rockero: usan la palabra amor al menos una vez cada diez minutos, se ríen, juegan, se burlan entre sí, se divierten. No hay poses de tipos duros, ni de descontrolados rock-stars, ni tampoco eso de pretender ser genios locos. Ante todo sinceridad y humildad. Y esa relación tan particular, esa manera de comunicarse tan propia que tienen los Aldana la han contagiado no sólo a Ray Fajardo y Ezequiel Araujo (los otros dos integrantes del grupo), sino también a sus seguidores.
Ahora estamos con El Otro Yo, en su primera visita a los Estados Unidos, y los encontramos en las oficinas de Universal Records. Está buenísimo esto, dice María Fernanda con su inconfundible timbre de voz infantil y los ojos bien abiertos mirando todo lo que la rodea, mientras su hermano juega sacándole sonidos con su boca a un tenedor de plástico. Acaban de volver de la Gira Interminable que los llevó a todos los rincones de Argentina y países limítrofes promocionando su nuevo album.

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El Beat de CIRCO

Circo, una nueva agrupación aparece en la escena de Puerto Rico. No se trata en su totalidad de sangre nueva sino del más reciente proyecto de tres ex-integrantes de El Manjar de los Dioses, sin duda la banda de rock que más evidenciara su gusto por el folclor de la isla. José Luis "Fofé" Abreu, David Pérez y Eggy Santiago se reagrupan buscando renovarse. ¿Quién los complementa en esta ocasión? ¿Hacia dónde se encamina su proyecto? ¿A qué suena? Esas son algunas de las interrogantes que responden en esta entrevista celebrada en Nueva York en el marco de la segunda edición del LAMC.


Zona Radioactiva: Vayamos primero a la cuestión histórica, ¿dónde se quedó El Manjar?
José Luis Abreu: No tengo mucho que comentar sobre lo que sucedió con El Manjar. Nada más que Circo es el resultado evolutivo de nuestras inquietudes musicales, de nuestro desarrollo en el ambiente de rock en español. Se veía venir que tanto Eggy como David y yo teníamos inquietudes musicales diferentes, que no habíamos desarrollado con El Manjar y que no les interesaban a los demás integrantes. Esas inquietudes son los elementos étnicos, que van desde el world music, la onda lounge, el funky, en el bajo, en los ritmos, crear una atmósfera más groovy. Surgieron diferencias creativas y decidimos mejor para el desarrollo más saludable de cada uno de los integrantes, separarnos y quedar en buenas aguas. Y cada cual seguir con sus intereses particulares. De allí, nace la formación de Circo, nos reunimos los tres, hacemos una tormenta de ideas y el pie forzado para iniciar el grupo fue esta pregunta: ¿Qué es lo que queremos hacer que no habíamos tenido la oportunidad de trabajar con ninguna otra banda anteriormente?

Z R: Recapitulando, ¿qué crees que le significó El Manjar al rock puertorriqueño?
JLA: El Manjar de los Dioses lo veo como la mejor época hasta ahora que había tenido el ambiente del rock en la isla. Considero que fue una banda muy original que demostró a todos los amantes del rock en español, una fusión de ritmos muy interesante, como lo era el foclor de nuestro país con los elementos del rock alternativo. También mostró un espectáculo muy atrevido al incorporar elementos del performance experimental y elementos visuales de mucho impacto. Canciones muy bonitas como "Quiero ver". "Manjar místico", muy divertidas que marcaron un momento particular. Y en Puerto Rico, considero que Manjar fue una banda de culto que nadie va a olvidar jamás.

Z R: ¿Cómo se integran a Circo lo demás?
David: Comenzamos, nos reunimos y después conseguimos a Nico que entendíamos era el bajista para los elementos que necesitábamos, y a Orlando, que era más sónico también. Los dos traían sabor y groove, que con el otro grupo no se tenían tanto porque era más folclórico.
JLA: Cuando formamos Circo, la guitarra no la teníamos en primer plano. En este grupo, los teclados juegan un papel primordial, las secuencias, los arreglos.

Z R: Hay un afán de actualizarse pues, en un momento en que la electrónica juega en la música un papel preponderante.
Eggy: En los sonidos y en lo cambio armónicos de la música. A mí siempre me ha gustado la música rica armónicamente, con variaciones. Y eso fue lo que yo quería lograr con la banda. Conseguí a Orlando que era el guitarrista ideal para eso, porque yo necesitaba un guitarrista que sonara como un tecladista, que hiciera texturas, otro tipo de sonidos. Hubo una actualización en sonido, en lo que es la música electrónica: secuencias, programaciones percutivas, sonidos viajeros, percusión étnica sampleada.
JLA: Y arriesgarnos también a crear una versión divertida de lo que es el pop. Bueno, no hay nada nuevo bajo el sol. Pero en esta música de Circo vas a encontrar que hay elementos pop que son conocidísimos como los coros repetitivos, las armonías de voces, canciones que son bastante digeribles, en las letras aunque no pierden la poesía que me caracteriza al escribir. Pero a la vez rayamos en melodías experimentales. Lo que sí es que da una alternativa de una música agradable al oído, enriquecedora espiritualmente y que tiene un push de rebeldía en todo ello.

Z R: En Puerto Rico existe una escena electrónica muy desarrollada. En el hecho de querer incorporar elementos electrónicos a su propuesta, ¿les interesa también incursionar en esta escena, es decir, trabajar remezclas, producir acetatos?
Eggy: Sí, nos encantaría trabajar remezclas. Pero también preparar un show más electrónico del que tenemos para poder tocar en discotheques y entrar en la escena electrónica también.
JLA: No si lo comenté antes. Por las experiencias que he tenido en el ambiente del performance experimental, en los viajes que tenido la oportunidad de hacer, a Europa, a Cuba, a España. Los muchachos también son unos buscadores de música, de qué está pasando. A nosotros nos gusta siempre mantenernos al día de qué es lo que está sucediendo para divertirnos creando y ofrecer propuestas a la gente y formar parte de la evolución que está sucediendo. Estamos preparando un espectáculo para que incorpore más elementos experimentales y que sea atractivo para la escena electrónica que es formidable.

Z R: ¿Cómo se encuentra le escena electrónica en Puerto Rico?
JLA: Puerto Rico está en uno de los mejores momento para la música alternativa. Emisoras de radio muy importantes como La Nueva X, están apoyando más lo que es el rock en español y también la música electrónica. Hay programas y conciertos espectaculares; los llamados raves se están dando en lugares tan impresionantes como el túnel del Guajataca, en el Yunque, en las cuevas de Camuy, lugares naturales a los que vienen artistas de todos lados, de Londres, de París. Están teniendo un apoyo gigante de la juventud puertorriqueño. Se llenan y las producciones son excelentes. Vienen muchísimos dj's y surgen banda que fusionan.

Z R: En cuanto a talento local, ¿a quiénes reconocen?
JLA: Hay muchísimos. Uno con quien me encanta trabajar y que me gustaría que colaborara con nosotros, es dj Nature. Él lo mismo te puede tocar clave de salsa scratchando. Está dj Vic que es dueño de una discoteca en Puerto Rico y siempre tiene la música más al día.
Eggy: Está dj Godfather, que quedó cuarto hace unos años en scratching mundial Y hay bandas como Macropol, Los Superaquello. Bandas puramente electrónicas.
JLA: Y en la escena subterránea hay otro montón de bandas que están surgiendo, que son pequeñitas pero que merecen mención como lo es Oscilador 4 y Cornucupia, que son totalmente experimentales.

Z R: Antes con El Manjar se definían como una banda de rock latino. Ahora se dicen un grupo de pop electrónico, y decir pop, aún hoy en día es meterse en un territorio tortuosos porque el término está muy manoseado.
JLA: No todo lo que es pop es bueno, por eso el título. Yo pienso y es hasta cierto punto una reacción a como se ha desvirtuado el significado del pop, debido a esa obsesión que tienen las grandes disqueras por vender musiquita de cajita a la gente. Cositas que hacen en un Casio por allí y le ponen una vocecita y a cualquier niña que tenga el culito bien apretadito la ponen a cantar. Yo creo que es un insulto al público porque se trata a la gente como si no tuviera criterio ni la facultad sensorial para disfrutar música que te puede elevar a emociones sublimes. Nosotros con este disco de Circo, con nuestro productor, trabajamos elementos conocidos del pop pero sin límites a la hora de crear.

LA EVOLUCIÓN DE UNA BANDA REGIOMONTANA: ZURDOK

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En los primeros años de la década de los noventa, el país vive con gran intensidad los frutos de un personaje de muy poco cabello y unas orejas muy grandes, años más tarde este dirigente era inmortalizado con unas excelentes mascaras para Noche de Brujas, pero que pasaba en aquel entonces en la escena rockera nacional.
Algunos individuos que escriben o escribían sobre el rock en español, mencionaban que el rock mexicano estaba en decadencia, otros más cuentan que el movimiento empezaba a tomar consistencia, a evolucionar y crear conceptos diferentes a los establecidos en los años ochenta, creo que en parte que estaban en lo correcto y solo hay que trasladarnos a aquellos años y escuchar producciones discográficas como Pa' Servirle a Ud. de La Lupita, en este mismo año aparece con un disco el mejor café del mundo, el Café Tacuba con su álbum homónimo, en Guadalajara, Jalisco salta a la escena Cuca con La Invasión de los Blatidos y en 1993 aparece Servicios Generales II de La Castañeda.

Pero en Monterrey, Nuevo León, se empezaba a fraguar un proyecto en el transcurso de 1993, el cual era bautizado con el nombre Zurdok Movimiento, esta banda estaba integrada por Gerardo Garza en la guitarra y voz, David Izquierdo en la guitarra y los coros, Mauricio Terracina en el bajo, Fletch Sáenz en la batería, Gustavo Mauricio en los teclados y Fernando Martz en la voz.
Ya con las bases bien cimentadas Zurdok Movimento empieza a realizar tocadas y abrir conciertos para bandas un poco más experimentadas del núcleo rockero regiomontano, al paso de algunos meses, ya en el año de 1995 y después del "error de diciembre" del 1994, que un gran porcentaje de la población adjudica al personaje de la mascara, capota que ahora se puede ver deambulando por los cruceros de la Ciudad de México, es en este territorio donde Fernando Martz y compañía deciden probar suerte en el concurso La Batalla de las Bandas de 1995, evento organizado por el antiguo antro, Rockotitlán, lugar que llego albergar a Los Amantes de Lola, Caifanes, Ritmo Peligrosos, la H.H Botellita de Jerez e infinidad de bandas del mundo rock en español.
De este enfrentamiento Zurdok Movimento sale vencedor, provocando que la revista Nuestro Rock los nomine en la categoría de Mejor Grupo y con esto semanas después son firmados por firmados por Discos Manicomio. Dicho sello discográfico los envía a trabajar a un estudio de los Angeles, California, donde fueron regañados por Jason Roberts, ya que es el productor de su primer plato láser.


Esta etapa pudo ser el final de Zurdok, pero no fue así, ya que Gerardo Garza "Chetes" se hace cargo de todas las vocales y logra llenar el hueco dejado por Fernando Martz, y dejo muy claro que la agrupación todavía tenia mucho que ofrecer para el crecimiento del rock mexicano y más aun para que las casas disqueras continuaran con los ojos dentro del circuito rockero regio.
Gracias a esto la banda continua con la promoción de su segundo disco y fue tanto el éxito que tuvieron en el año 2000 que fueron requeridos para participar en el soundtrack de la película Amores Perros, opera prima del cineasta mexicano, Alejandro González Iñárritu. Ya a finales de este año y con más seguidores, el grupo regiomontano participa en la segunda edición del Festival Iberoamericano Vive Latino 2000, evento realizado en el Foro Sol de la Ciudad de México y en donde comparte créditos con Ely Guerra, Panteón Rococó, Los Amigos Invisibles y Dover, entre otras bandas del concepto rock en español.
Ya en el 2001 y la nación con Vicente Fox como dirigente del pais, Zurdok regresa a los escenarios y es la banda encargada de abrir los conciertos de Placebo en el Distrito Federal y después de algunos problemas logra editar su tercer material discográfico con el nombre de Maquillaje.
Este plato láser fue producido de nuevamente por Peter Reardon y es un trabajo donde se puede admirar la madurez de una de las bandas más importantes dentro de la nueva oleada del rock mexicano.

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Gustavo Cerati y su OCIO cibernético

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Difícilmente se puede separar la personalidad de Gustavo Cerati de la agrupación que le dio fama y fortuna: Soda Stereo.

Lo que resulta un poco difícil es presentar su proyecto de música electrónica instrumental, que ha confeccionado al lado de su amigo y colaborador musical Flavius Etcheto, a un público que le pide que interprete los hits del pasado. Pero bueno, Cerati es un tipo inteligente que poco a poco ha integrado sonidos del resto del mundo a sus proyectos musicales, así que tampoco sería difícil lograrlo de esta manera; sin embargo, en la gira de OCIO por algunas ciudades de Estados Unidos (Nueva York, Boston, Chicago, Los Angeles y San Diego) y la Baja California de México (Mexicali, Ensenada y Tijuana), encontró a un público dividido: aquellos que abiertamente aceptaban otra faceta musical y aquellos que directamente negaban la propuesta de OCIO (un sustancioso tecno minimal ambiental muy influido por el tecno de Colonia, en Alemania).


Por otro lado, la electrónica generada por el dúo representa la punta del iceberg de lo que está sucediendo en Latinoamérica, en donde al escarbar más allá de la superficie, encontramos diversas agrupaciones de música electrónica que se expanden por el continente, con el mismo nivel o uno superior, que otras que se producen en el resto del mundo. También es obvio que gracias a la popularidad de Cerati, OCIO sea el primer contacto con todo este mundo de músicos electrónicos de Sudamérica, un guardado secreto musical para quienes disfrutamos de tal música.

El saldo a final de la cuenta para Cerati y Etcheto después de su primer gira por Norteamérica, según el primero, es positivo. Contentos, ambos regresan a Buenos Aires a terminar su próximo álbum de canciones. "Esta gira nos deja un buen sabor de boca, nos da herramientas para hacer mejor esto que acabamos de presentar". ¿Y los acérrimos fans de Cerati?, pues algunos aún confundidos y hasta defraudados totalmente. Al final de cuentas no todo puede ser culpa suya y la siguiente entrevista, realizada con Cerati y Etcheto, ilustra este polémico asunto.

Panteón Rococó es responsable de otro fenómeno más del rock mexicano.

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Panteón Rococó es responsable de otro fenómeno más del rock mexicano. Diez músicos, un disco y un montón de seguidores insaciables que los ha convertido en una de las bandas más exitosas del circuito independiente de la ciudad de México. En esta entrevista conversan de distintas cosas, entre ellas, su entrañable experiencia en Chiapas.

En la edición 2000 del ascendente festival Vive Latino, una de las principales sorpresas fue Panteón Rococó, una banda que ha puesto a girar a gran parte de la ciudad de México con La dosis perfecta, un energético y pegajoso tema incluido en su hasta ahora único disco: A la izquierda de la tierra, una placa editada de manera indepen-diente y que a un año de ser lanzada ha logrado colocar más de treinta mil copias en el mercado.

Pero Panteón Rococó dista mucho de ser un grupo de una sola canción y si bien manejan con acierto y soltura la parte lúdica de la vida, también se caracterizan por el compromiso desplegado en algunos de sus temas, cortes en donde las referencias a la desigualdad, las injusticias y el EZLN son constantes.

Se fundaron en 1995. Aunque en sus primeros años la banda comenzó a tener una presencia constante en los escenarios, fue a finales de 1997, cuando su popularidad comienza a elevarse con la aparición del demo Toloache pa' mi negra. En ese entonces, el grupo ya era una oncena. En 1999 las filas de la banda sufren ligeros cambios (abandonan Octavio López y Oscar Pérez). Ese año, casi al cierre, se edita A la izquierda de la tierra, su primera y hasta ahora única producción. Actualmente están integrados por Rodrigo Bonilla y Leonel Rosales (guitarras), Guillermo Paniagua (batería), César García (trompeta), Darío Espinosa (bajo), Paco Barajas (trombón), Luis Rococó (voz), Tanis (percusiones), Missael Oseguera (saxofón) y Felipe Bustamante (teclados).